Antes de personalizar o tunear KDE 4.9 u otra versión anterior, tomemos algunas precauciones en nuestra distribución Linux.

Válido también para KDE 4.10 y 4.11
Una de las características de KDE es la de ser un escritorio con multitud de posibilidades para cambiar y personalizar todos sus elementos: El administrador de archivos Dolphin, comportamiento y apariencia del espacio de trabajo, ventanas, efectos de escritorio, etc., y ello nos permite un alto grado de personalización de nuestro escritorio, que podríamos denominarlo, y de hecho se utiliza la expresión, “tunear nuestro escritorio KDE”.

Al principio, cuando aún no conocemos bien KDE puede ocurrir que después de pasar un tiempo probando una determinada configuración, cambiando, ajustando y volviendo a cambiar, el aspecto en su conjunto no nos guste y, entonces, volver a la situación inicial sea tedioso o, incluso, nos parezca imposible. También puede ocurrir que toquemos o modifiquemos parámetros sin conocerlos -algunos incluso necesitando privilegios de root- que conduzcan a un “desastre” o a un “DESASTRE”: Pantalla en negro, o bloqueada permanentemente, se perdieron los efectos de escritorio, una determinada funcionalidad no funciona, etc. Por lo general el “desastre” puede tener fácil arreglo pero no lo conocemos, y buscar en la red la solución sin saber bien que palabras utilizar para buscarla en google por ejemplo, o explicar el problema en un foro con el detalle necesario para que nos ayuden, puede ser una tarea complicada. Es importante conocer que ocurrió en un determinado momento y como solucionar “el desajuste” que provocamos pero eso lo podemos hacer después de que hayamos recuperado el sistema, sintamos que tenemos de nuevo el “control” y estemos tranquilos y serenos. Bien, podemos tomar una serie de precauciones que, sea como sea, nos permitirán recuperar fácilmente la configuración que trae por defecto KDE en cada distribución -que llamaremos “KDE de casa”– o aquella última con la que estábamos satisfechos -que llamaremos “nuestro” KDE”.

Todas las configuraciones relacionadas con KDE se encuentran en un directorio oculto en: /home/usuario/.kde. La carpeta la podemos ver marcando “Mostrar los archivos ocultos” que está en Dolphin>Herramientas>Ver. Si eliminamos esa carpeta se vuelve a crear automáticamente con la configuración “KDE de casa”, es algo así como “resetear” KDE; esta característica puede ayudarnos en muchas ocasiones. Analicemos algunas situaciones y posibles soluciones:
1. Simplemente no nos gusta “la personalización” a la que hemos llegado y queremos retornar a “KDE de casa”, rápidamente. Como Dolphin funciona vamos a nuestro usuario y borramos el directorio /.KDE; no necesitamos privilegios de root. Reiniciamos la sesión, y el sistema habrá retornado a la configuración “KDE de casa”.
2.Queremos retornar a “nuestro KDE”. Previo a manipular aquí o allí, teniendo ya una configuración que nos satisface, copiamos el directorio /.KDE en una carpeta, en “Documentos” por ejemplo, e incluso podemos tener copias de varias fechas. O también medianteGrsyncaquí lo puede consultar– hacemos una copia de seguridad pero, ya que estamos, de todo nuestro usuario (home). Sea como sea, tras trastear queremos recuperar “nuestro KDE”, pues copiamos la copia de “nuestro KDE” de seguridad, borramos la que tenemos en nuestro usuario, y la pegamos. Reiniciamos sesión y ya tenemos de nuevo “nuestro KDE”.
3. Se ha producido un “desatre”, no podemos entrar en el sistema y por tanto no podemos utilizar Dolphin. En esta situación tenemos al menos dos posibilidades:
3.1. Con anterioridad, y para dar solución a esta eventualidad u otras muy diferentes, habremos creado otro usuario aunque en realidad no exista. Si tienes dudas de como hacerlo aquí puedes consultarlo para Debian y todas las distribuciones derivadas, en las que se hace de la misma forma, o para openSUSE.
Una vez que ha surgido el “desastre”, si es que sucede, entramos al sistema pero como el “nuevo usuario” y para entrar en el directorio de “nuestro usuario” necesitamos privilegios de root. Para ello, tecleamos alt-F2 (Figura 1), se abre KRunner, y tecleamos kdesu dolphin (superusuario) o kdesudo dolphin (usuario con privilegios de root), nos pide la contraseña y se abre Dolphin con privilegios de root. Vamos a /raiz/home/nuestrousuario, y entonces podemos simplemente borrar el directorio /.kde de “nuestro usuario” y volver al “KDE de casa” o copiar el directorio /.kde que tenemos en otro lugar como copia de seguridad, y volver a “nuestro KDE”.
3.2. Tenemos instalado en nuestro ordenador otra distribución GNU/Linux -yo por ejemplo tengo Debian, Kubuntu y openSUSE- entramos en ella y de igual forma que hicimos antes, o directamente si tenemos permisos, accedemos a la distribución donde KDE esta dañado y actuamos de igual modo.
4. En esta ocasión se trata de un “DESATRE”, quizás con mayúsculas simplemente porque no sabemos como solucionarlo. No pasa nada, porque con anterioridad hicimos una imagen de seguridad de nuestro sistema con Clonezilla, y podemos restaurar la partición donde se encuentra el /home de la distribución que estemos utilizando, y, por tanto, “nuesto KDE”, el que tuviéramos cuando la hicimos. En este blog hay una tutorial de cómo hacer una imagen de seguridad con Clonezilla y, en caso de necesitarlo, cómo restaurar nuestro sistema.
Y ahora, y una vez tomadas las precauciones oportunas, a tunear nuestro KDE.
Saludos flamencos,

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