A finales de julio y principios de agosto estuve en Islandia y entre los objetivos que me propuse para este viaje, estaba tener algún encuentro con el frailecillo atlántico. Visité tres lugares donde podía darse tal circunstancia: la isla Papey, frente a la población de Djúpivogur en la costa Este de Islandia; la isla Heimaey en el archipielago de las Vestman en la costa Sur; y el islote Engey muy cerca de Reykjavic. En los tres lugares tuve éxito pero en el segundo sólo los pude ver a distancia y con ayuda de unos prismáticos.
Una morfología muy singular y … simpática
El frailecillo atlántico, atlantic puffin en ingles, lundi en islandes, y de nombre científico Fratercula arctica, en es un álcido; familia de aves marinas que incluye también a los araos y al mérgulo marino. El frailecillo es la única especie del género Fratercula que se encuentra en el Océano Atlántico. En el Pacífico Norte existen otras dos especies: el frailecillo coletudo (Fratercula cirrhata), y el frailecillo corniculado (Fratercula corniculata) . Este último es el pariente más cercano del frailecillo atlántico y de aspecto más similar. En la imagen siguiente se muestran las tres especies; las del frailecillo coletudo y corniculado proceden de la Wikipedia, y la del frailecillo atlántico es original.
El frailecillo, como ya sabrán o se habrán dado cuenta al ver las fotografías, tiene un aspecto muy particular. El cuerpo es compacto con un cuello pequeño y grueso; las alas y cola son cortas; desde la punta de su grueso pico al extremo romo de la cola tiene de 28 a 30 cm; la envergadura (distancia entre los extremos de las alas abiertas) es de 47 a 63 cm; en posición erguida en tierra tiene una altura de 20 cm; y el peso es de unos 400 g.
La morfología y las proporciones corporales deben ser más eficientes para su vida acuática y son las que, probablemente, determinan que en vuelo tenga que batir las alas hasta 400 veces por minuto; lo que supone que sean asombrósamente veloces, pudiendo alcanzar los 90 kilómetros por hora. Pero, sin embargo, no pueden realizar vuelos pausados o planear con las corrientes de aire.
Son muy buenos nadadores y unos excelentes buceadores. Utilizan las alas para impulsarse bajo el agua con un movimiento similar al que hacen para volar, y los pies palmeados los emplean como timón. Pueden sumergirse a profundidades considerables en inmersiones de unos 40 segundos o incluso un minuto. Estas habilidades les facilitan la captura de su dieta que se compone casi exclusivamente de peces, aunque ocasionalmente también comen crustáceos, moluscos y gusanos poliquetos, sobre todo cuando están en aguas costeras.
El macho por lo general es un poco más grande que la hembra pero la coloración es igual en ambos sexos. En esta especie destaca de forma particular el tamaño y el colorido de las bandas del pico. No obstante, se torna gris mate durante el invierno, cuando también desaparece esa marca triangular en torno al ojo, que recuerda a la del payaso listo; ya saben el que se maquilla la cara de blanco y lleva un sobrero cónico. En realidad sólo cuando te dan la espalda y los observas por detrás es cuando entiendes el porqué los llaman frailecillos.
Entre el océano abierto y las praderas de los acantilados …
Cada primavera y verano se asientan para formar colonias de cría en las frías aguas del Atlántico Norte: En las islas y costas del noroeste de Europa, la margen atlántica del Ártico y el este de América del Norte. La colonia más grande durante la época de reproducción y anidamiento está en Islandia que representa el 60% del total mundial. Otros lugares de cría importantes incluyen las costas norte y oeste de Noruega, las Islas Feroe, las Shetland y Orcadas, la costa oeste de Groenlandia y las costas de Terranova. Su limite de distribución por el sur en verano es el norte de Francia y Maine (NE de USA).
A finales del verano abandonan las zonas de cría y se dirigen a aguas abiertas del Océano Atlántico y pueden ir hacia el sur hasta el Mar Mediterráneo y Carolina del Norte; se pueden avistar cruzando el estrecho de Gibraltar. Durante esta época tienen hábitos pelágicos. Permanecen en mar abierto, nadando o reposando sobre las olas. También cambian su plumaje y temporalmente pierden las plumas de sus alas, por lo que no pueden volar durante uno o dos meses, lo cual los hace más vulnerables a las tormentas, o a la falta de alimento en un área determinada. También, deben ser más torpes buceando para capturar su dieta.
Los episodios de altas mortalidades que se observan algunos años durante los meses de invierno, y que se manifiestan por la presencia de numerosos cadáveres en las playas -como en las del Cantábrico (Mortalidad de frailecillo atlántico)-, se relacionan con este hecho aunque también con el vertido de hidrocarburos al mar.
Una pareja, un huevo anual …
En la primavera los ejemplares maduros sexualmente vuelven a tierra, por lo general a la colonia en la que nacieron. En Islandia regresan en abril y allí estarán hasta principios de septiembre; la época de puesta es entre mayo y principios de julio (Hilmarsson, 2000). Suelen establecerse en islas con prados verdes en lo alto, o en las laderas de acantilados o en las grietas de estos. Suelen cavar madrigueras en la hierva o hacer nidos en las fisuras o bajo las rocas del acantilado. Las madrigueras pueden ser complejas con varias galerías y entradas; pueden estar forradas con material vegetal seco; y la cámara de anidación la sitúan en el extremo.
Son monógamos, y las hembras ponen un solo huevo al año que incuban durante 35 a 56 días. Ambos, macho y hembra, atienden al huevo y a la cría que eclosionará, alternando las tareas, aunque el macho se ocupa principalmente de cuidar y mantener el nido y la hembra está más involucrada en la incubación y alimentación del pollo. Los juveniles maduran sexualmente a los 3 o 4 años y llegan a vivir algo más de 30 años.
Donde se pueden observar en Islandia …
Isla de Papey …
A la isla de Papey se puede acceder en excursiones organizadas en barco, que parten de Djúpivogur dos veces al día. Se aproximan a los acantilados y después se desembarca en la isla donde puedes ver algunos ejemplares sobre las praderas en el borde de los acantilados (Papeyjarferdir). Hice esta excursión y, aunque había una densa niebla, pude observarlos tanto en los acantilados desde el barco como en tierra a poca distancia. También, volando relativamente próximos, en muchas ocasiones con un puñado de pequeños peces en su pico, que posiblemente llevaban a la madriguera para alimentar a sus respectivos pollos.
Isla Heimaey en el archipielago de las Vestman …
Islote Engey …
En el puerto de Reykjavic hay varias compañías que organizan excursiones para avistamiento de ballenas y frailecillos; para estos últimos se dirigen a las islas que están próximas al puerto. Yo contrate con Special Tours y nos llevaron a la isla de Engey que es plana y tiene unos acantilados de poca altura pero con verdes praderas. La visita es desde el barco, no se pisa tierra. El día era magnifico, soleado y el cielo sin nubes. Pude verlos en el mar nadando tranquilamente, o arrancando en potente carrera para alzar el vuelo, volando velozmente, y reposando en los acantilados. Una mañana muy, muy agradable, que culminó con la tradicional sopa de bogavante en un restaurante del puerto.
Saludos flamencos,
2 ideas sobre “Lundi o Puffin o Frailecillo, en las verdes colonias de cría de Islandia. Y algunos lugares donde podemos avistarlos …”
Aunque parezca un poco siniestro, ¿los has probao?, he visto un documental donde los cazan al vuelo con salabres para comérselos.
Rafa
No, no, bueno tampoco se pusieron a tiro en el plato. Los he visto en fotos desplumados y listos para ahumarlos. Antes era un plato tradicional de Islandia, pero con lo del turismo de naturaleza el frailecillo se ha convertido en todo un símbolo nacional. Imagino que aún se lo siguen comiendo, la verdad que hay muchos. Pero yo no podría, parce un peluche; un ganso o un pato no digo yo que no.