La Plaza de Jamaa el Fna en Marrakech.

Vendedor en la Plaza de Jamaa El Fna en Marrakech

Cuando estuve en Marrakech al primer sitio al que quería ir es a la Plaza de Jamaa el Fna, todo el que había estado allí me había hablado apasionadamente de ese lugar y cuando buscaba información en internet es casi lo primero que te encontrabas. Y, efectivamente, no me defraudo. Fui por la tarde el día que llegue, volví todas las tardes y ese lugar que trasmitía infinidad de sensaciones, siempre me cautivaba y sorprendía.

Por la tarde a disfrutar del multiespectáculo

Iba de un corro de gente, entre una multitud de vendedores ambulantes de todo tipo, a otro corro. Músicos, unos con bailarinas que eran bailarines y otros sin ellos; un cuentacuentos y aunque no entendía nada, la pasión que ponía el narrador y el entusiasmo con el que escuchaba la gente, me fascinaba; después un encantador de serpientes, alguien con un mostrador lleno de dientes y dentaduras y cerca otro que vendía cucuruchos de caracoles cocinados.

Vista panoramica de la plaza de Jamaa El Fna en Marrakech

Vailarina en la plaza de jamaa El Fna en Marrakech

La actividad en la Plaza Jamaa el Fna, la gente y sus costumbres, es realmente todo un espectáculo en el que se entremezclan sonidos, colores y olores que inundan los sentidos y como occidental que eres te transportan a un tiempo en el pasado; en el pasado lejano. No obstante, ciertos detalles te devuelven constantemente al presente: el vendedor vestido tradicionalmente pero hablando por un móvil, una jovencita con pañuelo pero con “Levis” modernos, un muchacho con zapatillas y pantalones de “rapero”, el vendedor de frutos secos del “barça” que te habla de algún partido o de algún jugador, un bereber bebiendo una coca-cola y un turista haciendo fotos como tú.

Cena en la plaza de jamaa el fna en marrakeh

Por la noche una cena multigastronómica

Según cae la tarde los puestos de comida van llenando la Plaza de Jamaa el Fna. Grandes sartenes y planchas humeando, y mostradores en los que abundan los productos del mar traídos de la costa, contribuyen, junto con los olores de las especias, a despertar el apetito y a poner en juego otro sentido más: el gusto. Los posibles platos a degustar son muy diversos, desde carnes, pescados y mariscos a la plancha o pinchos variados, hasta el típico y sabroso tajine de pollo o cordero con verduras, o sólo de verduras, o también un couscous, o cordero preparado de otras muchas formas. Después la actividad continúa en la plaza hasta bien entrada la noche. ¡Grandioso!

Galería fotográfica de la Plaza de Jamaa el Fna

Saludos flamencos,

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

2 ideas sobre “La Plaza de Jamaa el Fna en Marrakech.”

A %d blogueros les gusta esto: